Bola Sin Manija

Fundamentalistas de la verdad alternativa

La segundas partes pueden ser buenas

Por Robert.

Pareciera que los Atléticos de Oakland siempre fueron el último orejón del tarro. Esto quedó en evidencia con la película Money Ball, que mostró a aquellos que no lo sabían, o no estaban familiarizados con el deporte, que en baseball, así como en la vida, no siempre gana el que tiene más dinero.

Explico: Billy Beane, gerente general de los Atléticos, maneja la plantilla de su equipo con un sistema de estadísticas que le permite gastar poco dinero, y obtener buenos resultados. La idea consta en traer jugadores con buenos promedios, pero que sean baratos, lo que significa buscar tipos en la resaca de las plantillas: jugadores lesionados, cuasi retirados, que arrastraban suspensiones, etc.

En 2002, el club le vendió  las pocas estrellas que tenía, y el bueno de Billy se vio obligado a confiar en este sistema innovador, que sin dudas le trajo buenos resultados. Los Atléticos de Oakland consiguieron la mayor racha de victorias consecutivas en la historia de la Liga Americana, con ¡20 victorias al hilo! Cerraron aquella espectacular campaña con un juego de película (porque en la película está) en el que ganaban 11-0 a los Reales de Kansas City (partido liquidado diría el Walter Nelson de allá). La historia dice que Billy Beane nunca había visto un partido de esa temporada de Oakland, y cuando ingresa al estadio, los Reales empiezan a levantar hasta empatar el juego. Beane (bilardista y cabulero por naturaleza) se va antes de que sea peor. Finalmente, en la 9na entrada, Hatteberg (uno de los tipos perdedores que habían buscado) conecta un jonrón que le da la victoria 20, y la Liga Americana.

Pero no todo es color de rosa (o verde en este caso). Los Atléticos pierden en la primera serie de  la postemporada, frente a los Mellizos de Minnesota. Algunos considerarían esto un fracaso, pero, si nos guiamos pr las expectativas que se tenían a principio de temporada, es un exitazo digno de aparecer en Pequeños Gigantes.

La cosa es la historia parece repetirse. Para esta temporada Billy Beane no tenía absolutamente nada. El panorama era totalmente, no digo sombrío, oscuro. Por empezar, Los Atléticos comparten el peor estadio de la MLB con los Raiders, equipo de fútbol americano. En los juegos se pueden ver las marcas de las canchas superpuestas. El estadio se cae a pedazos, de hecho es el único que no tiene marcador para saber las estadísticas de los bateadores. Lo peor de todo: la franquicia está tratando de mudarse a San José porque no llenan una cancha. En definitiva, el equipo está por desaparecer.

A pesar de todo esto, Billy Beane logra hacer nuevamente una de las suyas. Cambió a Gio González a los Nacionales de Washington por, entre otros, el abridor zurdo Tommy Milone y el receptor Derek Norris. Cambió a Trevor Cahill a los Diamondbacks por el abridor Jarrod Parker, y el preparador/cerrador por ratos Ryan Cook (todos tipos novatos y recluidos por los que nadie apostaba dos pesos). Los cambios levantaron grandes dudas y dejaron a la mayoría de los expertos con la opinión de que los Atléticos serían afortunados en ganar 60 juegos. De hecho, algunos periodistas, casi burlándose, y lo digo en serio, pronosticaban que los Atléticos pasarían las 110 derrotas (sobre 160 partidos en la temporada).

Billy pareció no hacer caso de esto, y cantó quiero vale 4. Trajo a un jugador que arrastraba dos suspensiones por dopaje y que solo jugó un par de partidos el año pasado, un enigmático desertor cubano que nunca jugó en la Ligas Mayores, un lanzador de 40 años con un brazo “robótico” (?), un jardinero que no juega en tercera desde que era universitario en 2007 , y un puñado de novatos salidos de los jardines (cantera) en los que nadie confiaba. Esa era la troupe de Billy Beane.

Los periodistas se quejaban porque la temporada de la MLB empezaba con dos equipos de cuarta (Los Atléticos y los Marineros de Seattle), en Japón, un martes a la madrugada, en una cancha de césped artificial que no cumplía con las medidas, y con un estadio semi-vacío al que parecía importarle nada el resultado. Los Atléticos le pusieron el pecho a las balas, y ganaron 1 y perdieron otro.

La primera parte de la temporada comenzó de forma errática, y las burlas hacia Billy Beane y su equipito no se hicieron esperar. En Marzo y Abril los Atléticos cosecharon 11 victorias y 13 derrotas, para en Mayo empeorar la marca y conseguir 11 ganados y 16 perdidos. Se hundían en el fondo de la tabla y el fantasma del descenso rondaba en el ambiente.

Claro, a partir de acá es otra historia. El lanzador de 40 años comenzó a jugar y se transformó en una máquina imparable. Bartolo Colón era una caja de sorpresas, porque era buen lanzador, pero tenía el brazo destruido, y se tuvo que someter a una extraña operación de reconstrucción (mas o menos como comprar un Falcón modelo 62 al que tenés que hacerle motor nuevo). Nadie supo qué pasó en esa cirugía, pero el señor volvió con todo. Bartolo Colón se volvía loco lanzado strikes, uno tras otro. El colmo fue ante los Angelinos de Los Angeles que hizo ¡38 strikes seguidos! por la zona buena, 27 de ellos rectas de dos costuras (un tiro común). Sospechosamente la cirugía fue  prohibida, y Bartolo Colón suspendido por 50 juegos por uso de esteroides, pero quién le quita lo bailado.

Por otro lado, el novato desertor cubano Yoenis Cespedes comenzaba de forma errática, casi sin tocar la bola partido a partido; claro, hasta que enganchó el ritmo de las Grandes Ligas. El “click” fue un monstruoso vuelacercas de 462 yardas, y a partir de ahí todo fue alegrías. Home Run tras Jonrón, 22 por ahora y un promedio de bases que da miedo, para impresionar a todos.

Sean Doolittle era bateador, y bastante bueno, pero Billy Beane, extrañamente, decidió que tenía que jugar de lanzador. El resultado fue asombroso, Doolittle tiene una rara habilidad de lanzar recta tras recta a los derechos y provocar que bateen rutinariamente tarde. Hoy en día es de los mejores zurdos de la Liga.

El equipo tuvo bajas importantes, como la de Bartolo Colón por suspensión, y la del novato Brandon McCarthy, que recibió un pelotazo en la sien, provocándole fractura de cráneo y dejándolo inconciente, y fuera de la temporada (recomiendo ver en Youtube para los que creen que el béisbol es inofensivo). McCarthy llevaba una excelente temporada y podría haber sido de los mejores de la Liga; pero los Atléticos se sobrepusieron con varios jóvenes de la cantera.

A medida que avanzaba la temporada, el puñado de jóvenes novatos parecía el Boca de Bianchi jugando en Brasil por Copa Libertadores. A.J. Griffin demostraba ser un pecho frío (en concepto franciscano), y no movérsele un pelo en las difíciles, llegando a remontar partidos imposibles frente a equipos multimillonarios.

En Junio levantaron a 15-13 (ganados y perdidos), para en Julio llegar a un asombroso ¡19-5! Los Atléticos le ganaban al que se le paraba en frente, sin importarles quienes eran ni cuánto valían. En Agosto se lograron un 18-10, y en la primera mitad de Septiembre iban 10-5, con una racha de 9 victorias seguidas, ganando 15 de los últimos 17 partidos.

La última oleada de Los Atléticos fue contra Los Angelinos de Los Ángeles, en una clara demostración de que billetera no siempre mata galán. Para darnos una idea, el presupuesto del plantel completo de los Atléticos es de 50 millones, y Los Angelinos para esta temporada, realizaron el fichaje más caro de la historia de la MLB, contratando a Albert Pujols (el Messi del baseball), por 250 millones. Así y todo, nuestros Atléticos los barrieron. En tu cara Jacobo.

Hoy en día los Atléticos están segundos en su zona (entrando a play off), a 3 juegos de los Vigilantes de Texas (punteros en su División), y a 1 juego de los Orioles de Baltimore (primeros clasificados a play off por el comodín). Atrás, a 2 juegos de distancia, le siguen Tampa Bay y Los Angelinos de Los Ángeles. Faltan 6 juegos para que termine la temporada regular.

La historia es así: A los Atléticos les quedan estos últimos 6 partidos de local, 3 contra Los Marineros de Seattle (en los papeles, ganables), y 3 finalísimas contra Los Vigilantes de Texas. A los Angelinos (reales competidores), le quedan 3 contra los Vigilantes de Texas, y 3 contra Orioles. Como verán, todas finales.

La historia seguramente pondrá a los Atléticos donde deben: en play off ganando, en play off perdiendo, quedando fuera de play off (fracaso), o por qué no ganando la Serie Mundial. Este último resultado sería el más inverosímil de todos, recordando cómo comenzó esta historia.

En fin, en unos cuántos partidos veremos si las segundas partes son buenas, por lo pronto, respondo que sí. Y lo que les recomiendo, es que vean ahora a este puñado de sin nombres, así, en la próxima cena familiar pueden jactarse y decir: “yo miraba a Los Atléticos cuando no los miraba nadie”.

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11 comentarios el “La segundas partes pueden ser buenas

  1. Fede
    1 de octubre de 2012

    Muy Bueno!

  2. Robert
    1 de octubre de 2012

    Actualización: Los Atléticos le ganaron los 3 partidos a Los Marineros de Seattle. Los Angelinos de los Angeles ganaron en 2 partidos a Los Vigilantes de Texas, y los Vigilantes 1. Entonces, si Los Atléticos ganan por lo menos 1 partido de los 3 que le quedan de local vs. Texas, entran en playoff por comodín. Si ganan los 3 partidos quedarían primeros en su división.

  3. Barrilete Acuático
    2 de octubre de 2012

    Ja, ja, ja! Muy buen post. A ver que onda con estos pibes. Angels quedaron afuera?!

    • Robert
      2 de octubre de 2012

      Así es! Los Atléticos ayer a la noche le ganaron el primer partido a Texas, y ya están en postemporada! Si ganan los dos que faltan quedarían primeros ganando su división, si pierde unos de los dos, va a play off. Se vienen 2 partidazos hoy y mañana.

      • jumagu
        2 de octubre de 2012

        Por lo que vi en las posiciones, ni ganando los dos ganan su división.
        Robert, por favor no nos hagas ilusionar. Creo que la única que queda es la Wild Card

        • Robert
          3 de octubre de 2012

          Fijate que es la División Oeste de la Liga Americana. Texas tiene 93 ganados y Oakland 92, y quedan estos dos partidos. Ya se aseguraron la Wild Card.

          • jumagu
            3 de octubre de 2012

            Tenés razón, estaba mirando cualquier cosa!

        • Robert
          3 de octubre de 2012

          Acabamos de ganar! Magia! Locura! Qué partido, el Barcelona del baseball. Quedamos empatados. Más Moneyball que nunca. Mañana la finalísima en el último partido contra Texas Rangers, el que gana se lleva la división oeste, el que pierde juega el comodín en un único partido a eliminación directa el viernes contra Baltimore o Yankees. Son las 2 de la mañana y estoy emocionado.

  4. Robert
    3 de octubre de 2012

    HISTÓRICO! Los Atléticos le pegaron un pesto bárbaro a Texas 12-5! Los Atléticos ganaron la división Oeste! Impresionante lo de estos tipos, ya está, de ahora en más todo viene de arriba!

    • jumagu
      3 de octubre de 2012

      Felicitaciones! Vos sos parte de esto

  5. juanupma
    17 de diciembre de 2012

    Estuve guardando este post para cuando viera Moneyball. Ahora que vi la película y leí el post te felicito. Extraordinaria historia y muy bien contada. Veo que lamentablemente quedamos eliminados en los playoffs, pero muy bien igual. Cuando vengas a Buenos Aires tenés que darnos un seminario de 3 días, con almuerzo, sobre béisbol

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Esta entrada fue publicada en 30 de septiembre de 2012 por en Varios y etiquetada con , , .

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