Hasta cuándo? Por qué no salen a hablar ahora las sociedades protectoras de animales? Primero, un perro le rompió tibia y peroné. Después, unos gatos que lo drogan y lo roban en su propia casa. Ahora, atacado por un tero en un córner:
Evidentemente, las sanciones sobre los guanacos que habían atacado a Riquelme en un córner (dándole de su propia medicina: la escupida serial) no hizo mella en el reino animal, que prefiere seguir conduciéndose según sus bajos instintos (en este último caso, proteger los huevos) en vez de comportarse siguiendo las normas de protocolo de nuestro noble deporte.
Pero Busse no está solo. Papu Gómez, quien lo había defendido en su anterior affaire diciendo «eso a un atorrante no le pasa», salió nuevamente en su defensa con un «eso a un buen jugador no le pasa, se la agarran con él porque es un perro…».