Bola Sin Manija

Fundamentalistas de la verdad alternativa

COPA AFRICA: COBERTURA EXCLUSIVA. ¿Es el sorteo lo más sano del fútbol?

Ayer en la Copa África se dio algo que no sucede muy a menudo pero que, según algunas opiniones, debería acontecer más seguido. En el Grupo D, Guinea y Mali llegaron a la última fecha con 2 puntos cada uno, dos goles a favor y dos en contra. Jugaron entre sí, y a lo igual que con sus respectivos dos partidos anteriores empataron 1 a 1. Como la situación de los otros dos equipos estaba resuelta, (Costa de Marfil le ganó a Camerún y quedó primera, mientras que Camerún fue eliminada), sólo restaba resolver quién terminaría segunda y avanzaría a los cuartos de final: Guinea o Mali. Extrañamente, y de manera contraria al sentido común e incluso creo que al reglamento que olvidaron chequear, no se aprovechó que los dos conjuntos involucrados en el megaempate (puntos, dif. de gol, goles a favor y partido entre sí) estaban en cancha para definir la cuestión con unos penales y se determinó que la clasificación se definiera sin más por sorteo.

Un poco de historia…

No es la primera vez, para nada, que una clasificación se define con sorteo. Basta recordar la historia de turcos y españoles para definir la clasificación al mundial 58, en la que estuvo involucrado Franco y narramos en alguna oportunidad, pero también cuando Holanda quedó tercera en su grupo en el mundial 90 y tuvo que jugar contra Alemania, en potrimento de Irlanda que quedó segunda y por lo tanto se cruzó con Rumania, o cuando en la Copa África del 88 Argelia pasó en lugar de Costa de Marfil por una situación idéntica a la de ayer o cuando, y es la última, la Unión Soviética eliminó a Italia de las semifinales de la Eurocopa 68 para jugar la final.

Crónica del Sorteo

En esta oportunidad el sorteo se desarrolló con total normalidad. Se colocaron dos bolas en un bowl , una tenía en su interior un papelito con la leyenda “Segundo” y otra con la leyenda “Tercero”. Los presidentes de ambas federaciones fueron designados como los responsables de extraer las bolas al azar (para determinar qué presidente iba a extraer primero se hizo otro sorteo que se desarrolló con total normalidad. Se colocaron dos bolas en un bowl, una tenía en su interior un papelito que decía “extrae primero” y la otra “extrae segundo”. Para determinar quién iba a extraer primero la bola que determinaría quién extraería primero se realizó una tanda de penales)

El primero en extraer una bola fue nada menos que el presidente de la Federación Malíense de Fútbol: sí, nada más y nada menos que Boubacar Diarra o “Don Boubacar”.

Boubacar…

Boubacar sintió aquella incómoda, calurosa tarde en el hotel Malabo de Guinea Ecuatorial que el destino de los chicos de Mali (“Los muchachos” o “les garcons” como les llamaba y que aguardaban impacientes los resultados en el lobby del complejo) estaba en sus manos y que no podía fallarles. Boubacar sintió que la suerte era suerte pero también era algo más, una predestinación, algo indeterminable pero determinante, algo de lo cual la esencia de cada uno no era completamente ajena. Era suerte y era algo más, la suerte, esa suerte que haría que su equipo pasase o no a cuartos de final dependía de algo inasible que habitaba en su existencia y con eso él podía repelerla o atraerla y de modo así atraparla y por qué no regalarla como un Dios a sus muchachos. ¿Sería realmente el elegido? ¿Él? ¿El Bouba? Boubacar se dio cuenta de que este era el momento, que para esto él había sido presidente, que esto fue lo que soñó toda su vida, que por este momento alguna vez se ganó una bofetada de su madre cuando le dijo a los 7 años “no quiero ir a la escuela mamá, quiero ser presidente de la Federación Maliense de Fútbol y clasificar a cuartos de la Copa África”. Su mamá mientras le pegaba le dijo algo que lo marcó de por vida “ni los chicos ganan campeonatos, ni los presidentes pasan a cuartos”. “La vieja…”, pensó Boubacar, mientras acariciaba esas bolas con su brazo arqueado para poder alcanzar el bowl que tenía un borde medio filoso y que le lastimaba el brazo. “La vieja… te quiero viejita y te extraño, aunque no estés muerta, pero yo tenía razón, ¿viste? acá estoy yo, sintiendo estas frías bolas bailar sobre mis manos. ¿Sabés por qué estoy acá viejita? Porque, yo, Boubacar, “Buba”, tu buba, soy el presidente de la Federación Maliense de Fútbol y estoy acá con mis manos sudorosas, mi brazo lastimado por el borde del bowl y el cuello irritado por el relieve del colgante de la credencial que es como medio rasposo y no sé dónde lo hicieron. Yo y sólo yo voy a llevar a Les Aigles (porque así le dicen a nuestra selección, viejita, vos lo sabés, somos Las águilas) a los cuartos de final”. Comprendiendo que había pasado largos segundos con la mano en el bowl acariciando las bolas y perdido en un conversación mental con su madre, Boubacar se decidió por una, para luego arrepentirse y agarrar la otra, y arrepentirse por última vez pero para agarrar la misma. Y Así Boubacar, fingiendo seguridad, le entregó la bola al Presidente de la CAF en aquella incómoda, calurosa tarde en el hotel Malabo en Guinea Ecuatorial, con los ojos entrecerrados, como arrojándose a un abismo.

El Presidente de la CAF abrió sin hacer escándalo la bola y leyó el papelito que contenía. “Tercero”, dijo con sequedad. Los guineanos no disimularon su alegría y celebraron ruidosamente su pase a cuartos de final. “Esos guinea pigs…” pensó Boubacar, que tras oír el resultado del sorteo reaccionó como reaccionan los hombres dignos a los que el destino despreció: lloró, lloró mucho.

El Fixture…

Los cuartos de final entonces quedaron así:

31 de enero: 13 hs: Congo – Congo DR (El partido del siglo?)

31 de enero 16.30 hs: Guinea Ecuatorial – Túnez

1 de febrero 13 hs: Ghana – Guinea

1 de febrero 16.30 hs: Costa de Marfil – Argelia (Partidazo)

CONCLUSION

Creo que hay algo que todos aprendimos con la historia de Boubacar y la Copa África y es que el azar es cruel pero sabio. Ya hemos discutido varias veces este tema en BSM RADIO SHOW, pero no está de más refrescarlo. ¿No sería más justo si en lugar de jugarse, los partidos de fútbol se definieran todos por sorteo? De esa manera no habría lugar para resultados determinados por errores arbitrales, ni por amaños por apuestas, ni por exagerado culo de un equipo, sin hablar de la injusticia de que un equipo le gane al otro simplemente porque sus jugadores han sido bendecidos con mejores genes para el talento y/o el esfuerzo. ¿Por qué soportamos estas injusticias si el sorteo podría resolver estos y otros dramas del fútbol? ¿No acabaría también con la violencia acaso? ¿No se ahorrarían miles de millones en dólares en salarios, seguros médicos , primas, etcéteras? ¿No se eliminaría la excesiva atención que tiene un deporte para redirigirla hacia las ciencias duras? Las respuestas para estas preguntas retóricas están abajo, al revés para evitar spoilers.

Respuestas: ıs ´ıs ´ıs ´ǝs ou ´ıs

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4 comentarios el “COPA AFRICA: COBERTURA EXCLUSIVA. ¿Es el sorteo lo más sano del fútbol?

  1. franupma
    29 de enero de 2015

    Impecable

  2. Robert
    29 de enero de 2015

    Excelente crónica!

  3. jorgemhz
    30 de enero de 2015

    espectacular! una pregunta: los horarios son hora argentina u hora africana? en ese caso, cuál sería la hora argentina?

  4. Juan
    2 de febrero de 2015

    ¡Muchachos! El badminton en el pais está creciendo. Estaría bueno que se le dé un pequeño espacio.
    Saludos.

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Esta entrada fue publicada en 29 de enero de 2015 por en Apartheid otra cosa [polémicas] y etiquetada con .

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